ENCONTRARSE A SÍ MISMO – CAPÍTULO 15
ENCONTRARSE A SÍ MISMO – CAPÍTULO 15
Cuando un ser humano se busca a
sí mismo, lo primero que identifica es su personalidad, pero, la personalidad
siempre se encuentra ocupada con la vida diaria y piensa de sí misma que posee
ideas maravillosas con las que podrá cambiar su vida. Aunque todas estas ideas
maravillosas que ha ido utilizando a lo largo de su existencia no hayan hecho
ninguna mejora en su vida, pero, la personalidad sigue pensando de sí misma lo
mejor de lo mejor.
Cuando una parte psíquica, la
esencia, pone en tela de juicio a la personalidad, se crea un gran silencio
interior. Durante un poco espacio de tiempo, este silencio perdura, pero, al
cabo de poco tiempo, la personalidad crea otros pensamientos “maravillosos” y
la parte psíquica, la esencia, que puso en tela de juicio a la personalidad, se
identifica con este pensamiento y el silencio deja de existir otra vez más.
Cuando la psiquis, la esencia, no
se permite identificarse con ningún tipo pensamiento creado por la
personalidad, se establece una lucha entre la personalidad y la psiquis por
adueñarse de la vida.
Un estado consciente prolongado
permite a las diversas partes del Ser manifestarse en el espacio psicológico.
Como a veces las diversas partes
del Ser tardan un poco en manifestarse, la psiquis, tiene la opción de
invocarlas.
Invocar al Eterno Femenino, la
Divina Madre o al principio masculino, el Ser, hace que la psiquis, la esencia,
pueda relacionarse con partes místicas que permanecían ocultas o
inmanifestadas.
Esto provoca que se rompa el
silencio y que se obtengan conversaciones místicas de las cuales se obtienen
ideas que cambian completamente la vida.
Todo ser humano es un libro de
sabiduría, lo que ocurre es que el libro se encuentra cerrado y la psiquis
posee el poder de abrirlo y leerlo.
Una vez que el libro está abierto
y la psiquis lo lee, el ser humano se encuentra a sí mismo.
Santiago Barberán.
Editado: Stephany N.
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