Capítulo XI — Ritmo, Recurrencia y Reencarnación - Audiolibro Jano
Capítulo XI — Ritmo, Recurrencia y Reencarnación
La ley universal
La ley, del latín lege, es la regla universal a la que se encuentran sometidos todos los fenómenos de la naturaleza y del cosmos. Ley es luz, vida, rey y esencia: el principio que ordena y sostiene la manifestación. Existen leyes físicas y leyes psíquicas, ambas regidas por la misma inteligencia cósmica.
La mecánica de la ley
La ley es ley, y esta se cumple. La ley siempre es mecánica: actúa sin excepción, manteniendo el equilibrio y la armonía en todos los planos del ser.
Las leyes del orden cósmico
Las leyes cósmicas mantienen en orden y armonía el universo. Las leyes planetarias sostienen el equilibrio de los mundos y sus ciclos. Las leyes microcósmicas regulan el orden del microcosmos, el ser humano y su energía interna. Las leyes éticas preservan la armonía de la psique, el equilibrio entre pensamiento, emoción y acción.
Las dimensiones del ser
La existencia se despliega en distintos niveles de realidad:
Tercera dimensión: física, material.
Cuarta dimensión: etérica y astral, donde el tiempo se manifiesta.
Quinta dimensión: mental, donde reina la eternidad.
Sexta dimensión: causal, donde actúa la voluntad.
La eternidad penetra en el tiempo y se convierte en mecánica; la eternidad es el círculo que todo lo abarca.
La ley del ritmo
El ritmo es la ley del tiempo. Una serie infinita de sucesos se suceden, guardando siempre un equilibrio entre movimiento y reposo, entre expansión y contracción. Todo lo que sale de un punto vuelve al mismo punto, enriquecido por la experiencia adquirida.
Ejemplos: El día y la noche, las estaciones, los sístoles y los diástoles del corazón. Cada ciclo es una respiración del cosmos, una pulsación de la vida universal.
La ley de recurrencia
La recurrencia es la repetición de los mismos sucesos. Es la manifestación cíclica de los acontecimientos, los patrones regulares que se repiten en la naturaleza y en la psicología humana. La ley del ritmo penetra en nuestro espacio interior y crea patrones recurrentes que reflejan nuestra conciencia.
Ejemplo: Nunca hacemos nada nuevo; todo nos ocurre. Repetimos lo ya hecho, hasta que la conciencia transforma la mecánica en comprensión.
La ley del eterno retorno
El eterno retorno es volver al lugar original. No se puede salir de la eternidad: todo retorna según la pasada actuación. Es el movimiento de la rueda del Samsara, el ciclo de la no evolución, donde cada retorno refleja la causa anterior.
Ejemplo: La circulación de la sangre, el acto de escuchar, el acto de hablar: todo retorna, todo se repite, todo busca equilibrio.
La ley de la reencarnación
La reencarnación es el movimiento que trasciende la eternidad. Es ir y volver más allá del tiempo, más allá del círculo, para que la esencia aprenda, evolucione y se libere. Cada retorno es una oportunidad de expansión; cada vida, una nueva forma de comprender la ley.
El ritmo, la recurrencia y la reencarnación son los tres movimientos de la conciencia en el tiempo. El ritmo ordena, la recurrencia enseña, y la reencarnación libera. Así, la eternidad se hace experiencia, y el alma aprende a danzar con la ley que sostiene el universo.
Santiago Barberán
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