Despierta tu mago interior
Despierta tu mago interior
Si pensamos que la predestinación existe, si creemos en la ley del karma, si nos apoyamos en las mancias que nos revelan el destino, llegamos a la conclusión de que todo está escrito y que lo único que podemos hacer es saber por adelantado lo que nos va a suceder.
Sin embargo, algunas filosofías esotéricas sostienen que el ser humano posee una capacidad llamada voluntad creadora. Esta voluntad fue denominada por el místico Aleister Crowley como Thelema. Crowley nos legó una máxima que dice: “Haz tu voluntad: será toda la ley.”
Thelema se encuentra por encima de todas las demás leyes anteriormente descritas. Los niños y las niñas, por naturaleza, creen en la magia y creen que poseen un poder que los diferencia de los demás. Cuando lo cuentan a los adultos, estos suelen explicar que algún antepasado fue una persona especial, dotada de dones místicos. Pero con el paso del tiempo, el niño se transforma en joven y todo queda en el olvido: la magia deja de existir y sólo queda la buena o la mala suerte.
No obstante, la magia sigue existiendo. El niño interior no ha desaparecido: sólo se encuentra dormido, olvidado. La varita mágica del mago es Thelema, el punto donde se reúnen nuestras fuerzas psíquicas y desde el cual se proyectan hacia donde las necesitamos.
Tres formas de conjurar la propia magia
1. El conjuro del verbo “En el principio fue el verbo, la palabra, el mantra.” Una de las formas más antiguas de conjurar mediante la palabra es el mantra Abracadabra, cuyo significado en arameo es: “Crearé mientras hablo.” Estudiar la ciencia de los mantras es esencial para el mago moderno.
2. La alquimia del foco El poder de la mirada del mago es fundamental para conducir la fuerza de la magia hacia un objetivo. La mirada del mago debe poseer el sentido de la atención. Allí donde tu mirada se pose, mediante la atención consciente, harás que se produzca magia.
3. La voluntad sagrada Cuando el mago conoce los secretos de la magia del elemento aire, mediante gestos físicos —como los movimientos de las manos— crea arquetipos capaces de generar nuevas situaciones, atraer o repeler circunstancias. Aprende la magia del desplazamiento del aire con tus manos.
Amigos, la capa con la que el mago pasa inadvertido ante la sociedad es la humildad. Utilizad la magia para ayudar a otros seres humanos, y de esta forma cada vez almacenaréis más magia en vosotros mismos.
Santiago Barberán
28-08-2026
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