PENSAMIENTOS - CAPÍTULO 25 - AUDIOLIBRO DANTE
PENSAMIENTOS
Habitualmente, se le llama pensamiento negativo a un pensamiento que es rechazado por la sociedad actual y se le denomina pensamiento positivo a un pensamiento aceptado por la misma sociedad.
Los pensamientos son formas mentales, habitualmente, intelectualizadas, que surgen de material psicológico inconsciente que se encuentra en el cuaternario inferior.
Todo ser vivo piensa, todo ser no vivo también piensa, aunque hay seres vivos que utilizan el pensamiento como una herramienta de la psiquis y seres no vivos que realizan la misma acción.
Pensar no es ningún error, siempre y cuando el pensamiento no lleve una carga eléctrica social.
El pensamiento pertenece al universo y es una forma de expresión psíquica y, cuando deja de serlo y se convierte en una expresión del ego o de la personalidad, es una expresión engañosa, falsa e inútil.
El pensamiento consciente es un acto de compartir, es una solución lanzada al universo que espera encontrar algún ser que necesite recibirla.
Existen pensamientos que se encuentran viajando desde el primer día cósmico.
Aunque el pensamiento pertenece a la quinta dimensión y podría (y puede) viajar a la velocidad del instante, en el mundo físico se transporta mediante los vientos, sean estos mesocósmicos o macrocósmicos.
El viento empujaba a las antiguas embarcaciones y estas transportaban personas y mercancías. De la misma forma el viento sigue transportando pensamientos.
El pensamiento consciente es un principio individual que nace de un ser, o bien hay un ser que lo despierta o un ser cristaliza a una verdad en el mundo de la mente.
Según el hermetismo todo es manas y manas es energía mental concentrada.
Si la verdad es real y ésta, en el mundo de manas se transforma en realidad relativa, es que en el descenso del espíritu a la materia éste ha de mentalizarse antes de materializarse.
Existen pensamientos (principios individuales en la mente universal) que, por diferentes causas, no han sido muy vistos en el mundo de la manifestación. Podría darse el caso que un ser los hallara y los diera a conocer a otros seres. Estos pensamientos formarían parte de los seres que los estudiaran y los estudiosos formarían parte de los pensamientos
Toda ley o principio universal es un pensamiento y el pensador al mismo tiempo.
El planeta Marte, como ejemplo, es el pensamiento de Samael y, a la vez, es el propio planeta, el pensador.
El pensamiento consciente forma parte del pensador y el pensador forma parte consciente del pensamiento.
El pensamiento llega a producirse por causa de la necesidad, nos referimos al pensamiento consciente.
Si un ser tiene una necesidad, crea un pensamiento, pero, si un grupo de seres poseen una necesidad colectiva, el colectivo crea un pensamiento.
El planeta Marte es un pensamiento de Samael y, a la vez, es un pensamiento samaeliano.
Llamamos pensamiento samaeliano al pensamiento que tuvo un colectivo por necesidad.
Si un colectivo tiene una necesidad en común, creará un pensamiento para resolver dicha necesidad, y este pensamiento, en ocasiones, cuando se materializa, es ajeno al colectivo.
La necesidad llega por varias causas, puede ser necesidad individual, colectiva, de pareja, familiar, etc.
Toda necesidad que es acogida por la esencia crea un pensamiento consciente o conciente. Si la necesidad es individual el pensamiento será consciente y cuando la necesidad es compartida será conciente.
El agregado psicológico y la personalidad bajo la actuación del deseo crean pensamientos inconscientes o inconcientes.
Las “necesidades” del Ser, si son acogidas por la esencia, crean pensamientos conscientes.
Para ser consciente y conciente de los pensamientos se ha de ser consciente y conciente de las necesidades.
Ser consciente o conciente de las necesidades anímicas, en un principio, es algo dificultoso, sin embargo, la escuela entrega al aspirante una lista de deberes esenciales y si estos llegan a la esencia ésta se hace consciente y conciente de las necesidades espirituales ya que los deberes esenciales y las necesidades espirituales son muy semejantes y conducen al aspirante hacia el mismo fin, el autoconocimiento de sí mismo y del mundo que lo rodea.
Santiago Barberán
Editado: Stephany N.
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