LA GEOMETRÍA SAGRADA DEL ÉXITO
LA GEOMETRÍA SAGRADA DEL ÉXITO
“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
Todas las cosas por Él fueron hechas; y sin Él, nada de lo que es hecho fue hecho.”
(Juan 1:1–4)
El Creador no produce nada sin una causa: toda manifestación sigue un código geométrico casi perfecto.
El Verbo cristaliza en figuras geométricas, y la naturaleza —el universo entero— está sometida a las leyes de evolución e involución.
Cada creación, ya sea física o mental, está constituida por un código geométrico que contiene en sí mismo su propio ciclo evolutivo.
Este código puede ser alterado por la palabra, el Verbo, también llamado mantra.
Los tres pilares geométricos básicos para alcanzar el éxito en cualquier creación o situación son:
el triángulo equilátero, la circunferencia y el cuadrado.
El triángulo concentra la energía en su vértice superior, evitando que se disperse.
Cuando deseamos que una acción física o mental llegue a buen fin, debemos concentrarnos en la acción, rodearla con un triángulo equilátero y vocalizar el mantra I.A.O.
Cuando necesitamos que una situación física o mental se mantenga más allá de su propio tiempo, debemos concentrarnos en la situación, rodearla con una circunferencia y vocalizar el mantra O.
Cuando deseamos que una circunstancia o acción permanezca estable, sin crecimiento ni decrecimiento, debemos concentrarnos en ella, rodearla con un cuadrado y vocalizar el mantra APAS (elemento agua) o APANA (elemento aire).
Ser dueños de nuestras propias creaciones o decisiones es ser los constructores de nuestra vida.
Somos nosotros quienes debemos iniciar y concluir cada decisión o creación propia.
Mediante la geometría sagrada y el Verbo, podemos convertirnos en los arquitectos de nuestro destino.
Feliz construcción.
Santiago Barberán
13-08-2026
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